for Allen

You are a God in my godless universe
Dead, by unfair forces
(Such a childish thing to say)
Should have been inmortal
Though you already are
Should have taught me how to write
Though you already have
Thank you for touching me with your tender words
I could write to you for ever
The pleasure, inexhaustible
... Your light, inextinguishable

I hope you have sunflowers to worship
-wherever you are

Temperatura color

Un chico con el pelo tan rojo como el tapizado de los asientos del tren. Me pregunto si sus ojos serán claros y sus pestañas naranjas... Lleva la ilusión de la revolución en su remera de Jimi Hendrix, y camina hacia el parque. Si le sacara una foto ahora, no habría más colores que el amarillo de los caminos, el pasto y los faroles; y el rojo de su pelo. Se sienta en un banco como a esperar a alguien, pero en realidad se espera a sí mismo. Busca en sus zapatillas alguna respuesta, de esas que buscamos todos en algún lado (ya sea en la luna, o en las estrellas, o en la rueda de una bicicleta, o en los jazmines del jardín... en las tapas de los discos o en las llaves que cuelgan del ganchito en la pared del comedor. Yo a veces las busco en mis cámaras, o en mi gata, o en mis anillos de plata, tocándolos uno a uno con los dedos de la otra mano, solo buscando... o en las canciones superficiales, como si escondieran lo que las canciones profundas no revelan) de esas que ninguno de nosotros vio llegar nunca.
Desde lejos puedo verlo ver el tiempo plateado pasando a su lado, y a través de él, y arrastrándolo inevitablemente con toda su fuerza, tan fuerte como el agua (alguna vez en el colegio alguien me dijo que nada tenía más fuerza que el agua) Lo observa sin mirar. Le teme, le escapa, pensando. Cuenta los segundos en silencio, envuelto en amarillo, y en la brisa, y en el verano; y llora cada uno en una lágrima. Y yo comienzo a llorar.
Es tan hermoso su pelo rojo, y su esperar. Es tan real.
Alguien me ve de lejos, sentada en uno de los bancos del parque, buscando alguna respuesta en el chico de pelo rojo. Pareciera que espero a alguien, pero en realidad solo me espero a mí misma. Ve el tiempo plateado, y ve su fuerza de agua, y ve sus manos, y sus pasos, y a alguien atrás, observando.

Silence

You are angry in such a childish way. I can't see the light that once surrounded you and made you luminous. You are losing the power you were born with. The power I fell in love with. You're turning yourself off.
To regret, and hate, to claim and demand, will take you no where but a long way down.
I thought the years would make you wiser, but they just turn you blind.
I really tried to help you see.
But you just covered your eyes with your hands, as a child naively hiding behind his own darkness.
Hope you find your path quickly, 'cause time flies away.
One thing is definite: you won't have this years back if you give them away now.
Can't you see?
You were once beautiful.
You were once loved.

What is like

to leave everything behind, and just look forward.
Lights as tiny sound waves.
This little song is a glimpse of freedom.
We'll sing next to the sea.
I think sometimes of the darkness I became.
No dawn, no light... as I sing everytime I push play.
But the glitter in my eyes overflows with tears of happyness
I'll touch the sand with my hands, and I hope you feel it too.
All around us, only possibilities that we choose.
We choose.


La cosa más dulce

Reacción química entre una voz y mi memoria, activándose incontrolable e impredeciblemente para recorrerme el cuerpo como si fuera electricidad. Una ciudad extraña, nueva, pero esos pasos conocidos que de a ratos me acompañan.
Tan libres, tan libres esa noche rodeados de estrellas. El mundo en un estadio. Las manos y el fuego.
Esa voz, por momentos, la cosa más dulce.
Y me doy cuenta, que el mundo termina todo el tiempo.
Y vuelve a empezar.
Tantas vidas de plata que se esfuman en el tiempo. Que no podemos alcanzar. 
Entre las luces del atardecer, las banderas y las manos extendidas hacia el sol. 
Ni un millón de disparos bastarían para contener tan monstruosa belleza.
Canciones que son mantras, que me cierran los ojos, que me ayudan a respirar. La ternura del brillo en algunas miradas. Y escucharlos cantar. La cosa más dulce.
Es tan obvio lo que importa
es tan obvio lo que no.

We'll do it all
Everything
On our own

We don't need
Anything
Or anyone

I don't know where
Confused about how as well
Just know that these things will never change for us at all

Freedom

The dog days are over
See the light around you
Speed.
Speed of life.
Would you be brave for me?
Just jump
Take my hand and jump out of here.
Into the sea.
Breathe a prayer.
Taste the time on your skin.
Feel with you eyes before you go blind.
Set the words free.
Turn them into gold in the air.
Alchemist.
No one could ever steal your hunger.
Strawberry lips singing a song for freedom.
Sweetness in the sound.
Music on the road.

ph--> Ryan McGinley

Jam poético


Con la mayor delicadeza con la que me puedo mover, agarro el libro de "Buda, y otros poemas" de Kerouac y comienzo a leer sus primeras páginas.
Que no distingue entre prosa y poesía - leo en el prólogo - y aunque ya lo sabía, sonrío.
Camino por la calle, hacia la oficina, una mañana de verano, calurosa como pocas. Con el viento secándome el pelo y pisando algunas hojas para sentirlas quebradizas abajo de mis pies.
Hermoso leer a Kerouac a la mañana. Un pequeño tesoro, ese libro que me regaló Nico hace unos días. Impredecible tesoro que musicaliza mis pasos.


6

Me resigno al enorme y profundo error de sonreír de éxtasis todos los días.
Derrocho mis fuerzas en sostener este estado insostenible. Ceguera. Ciega Alegría. No quiero recorrer los otros 9 mundos. En éste me quedaría toda mi vida. Todas mis vidas.
Dicha. Que me hace llorar de un dolor dulce como la droga mortal en el Yonqui de Burroughs. El mal. El bien. La ignorancia pura de esta sobrenatural existencia. Sagrada.
Cierro el libro y vuelvo a usar la solapa como señalador.
Esta vez sí marcó una hoja. Será la misma que en el tuyo?
Madrugada turbulenta. La huída de la muerte. Nunca aprendo absolutamente nada.

Alma de celuloide

En carne y hueso, su omnipresencia se había materializado delante de la pantalla,
como Pasolini en los poemas de Patti.
Más tangible todavía. Ahí estaba.
Mi respiración se congeló al confirmar el alma creadora.
Podía incluso contar los pasos desde el fondo de la sala hasta la pequeña tarima.
El tiempo se había vuelto elástico y el pecho me dolía, dulcemente contraído.
Escuchaba su voz real, el timbre y la textura de su voz, las palabras literales y al escencia de su voz.
Podía tocar su voz.
Aunque estar cerca no sea algo físico.
Me invadió su voz inmediatamente después de que su obra me hubiera invadido minutos atrás.
No quedaba más espacio dentro de mí, pero luego su presencia comenzó a invadirme,
su sonrisa, y sus gestos, y su persona completa, real, existente...
Su pasado, sin ser polvo todavía, inmaterial, me llenaba como un cuenco vacío.
Abrumada constantemente, por alguna razón, no alcanzo el límite.
O lo alcanzo incontables veces al desbordar en lágrimas por tanta tanta inspiración.
El mundo, hábitat de artistas.
Quién se atreve a cuestionar su divinidad?


Ojos que ven hermoso

Magic


Time is not time when you see it.
It's liquid, and it's light.
You can taste it, and you can smell it.
Or you can just let it pass you by.
I hope you find a way out of here.
This beautiful though painful circle.
Insane as we are, dancing around our own thoughts.
Feeling free, searching for freedom
Finding it, and giving it away.
Beautiful though painful circle.
Where we write howls of sadness licking it's beauty as lollipops.
Where we fight pointless battles with nothing left to say.
Where we keep on running with our weak knees, but with little wings on our ancles.
Tattoed in colour so that we remember the shades that push us toward an unreachable end.
Life's just a game we wouldn't dare stop playing.
I know I'm wrong.
I just don't know how to write down something that I know it's true.
I'm not even sure there's anything I know at all.
So I play with the words, as I do in life with my own steps.
I find it funny, and healthy, and magical as that five letter word.
Poetry is the only truth.
It's the one with the magic.

El fin de la noche


Me desperté en medio del silencio de mi cuarto, por las persianas que golpeaban contra el vidrio de la ventana.
Una tormenta impredecible afuera.
Aún hacía calor, y el verano sorprendía con lluvias intermitentes, vientos fuertes y los primeros días de un nuevo año.
El tiempo parece haber cambiado de un momento a otro.
Una prosa urgente y acelerada me acompaña en cada tiempo muerto. De esa que activa los pensamientos y empuja a escribir. Como el Santo de Allen, que enternece la tragedia con sus omnipresentes ojos vidriados, tristes y oscuros. Ahí parado frente a mí. Allen, cada vez que escribo. Incluso puedo sentirlo tocándome, y traspasando su piel, esa tranquilidad esperanzadora con la que aún cree en el alma humana. Aún ahora, que pudo verlo todo (pudo vernos) desde afuera, Allen, en el vacío. En el infinito. En la eternidad.
Hacia la luz amarilla. Junto a Céline tal vez.
El miedo a la muerte dentro de mi habitación. Es que para describir como es estar despierta solo tengo una palabra. Wow.
No. No me entendés. Lo que quiero decir.
Sé que no del todo.
Y es desesperante. Intentarlo con tanta perseverancia. Lo único en lo que persevero. Y aún así. Inútiles mis esfuerzos. Ni una chispa. Ni un cambio. Al menos ninguno que me permita descansar todavía.
Pero sentí, con tu mano. Con tu habilidad telepática innata que desconocés e ignoras. Con la inteligente extra brillante bondad de tu alma. Sentí la carga depositada acá, en la hoja. En cada lágrima. En cada estremecimiento de mi piel. En cada palabra pronunciada, escrita y cantada. La misma carga que sentí abandonar ese día en el tren, cuando apoyé el libro que me cambió la vida en un asiento, regalándoselo a un desconocido que aún podría ni haberlo empezado a leer.
La velocidad del lenguaje equiparando la velocidad del movimiento. Del tiempo escurriéndose entre cada segundo.
Y cuál es el punto? De estar acá. De sentir así. De ver como ellos.
No quiero volver a dormir. Demasiado ruido fuera y dentro de mi cabeza. Como para dormir. No quiero morir tampoco. Y si hubiera silencio allá? Que sería de vos, y de mí?

Simpatía por el Diablo

"Dame un zoom", y pienso en un solo beso.
Tus comisuras.
El tiempo se congela en un recuerdo estático y flotante que no avanza ni retrocede.
Ahora no duele, ni quema, ni envejece.
Un extraño, de miles de otras vidas, pasadas, futuras e inevitables.
El tacto de una piel desconocida. Ilusión.
El olor a vainilla en la nuca.
Los músculos que se tensan al reconocer el sonido de una tímida voz.
Agobiante y abarcativa voz, hermosa y frágil, de acero inolvidable.
Me pregunto si seguirá ahí o se habrá perdido en el cruce de presentes que hubo en algún punto de nuestro universo privado.

Apretándome la mano con tristeza en su media sonrisa.
Se pasea por el planeta como si quisiera saborearlo todo.
La soledad y la frustación le ganan la batalla a veces.
Pero vuelve a levantarse en un acorde exasperante.

No reconozco ese mundo.
Siento como si no hubiera entrado nunca, ni hubiera tenido que salir tampoco.
Salgo del mío propio en un viaje astral, lo observo, y tampoco me resulta familiar.
Miro desde sus ojos pero todo parece cambiar de forma.
Parece haber cambiado de forma.

Encontré canciones que hablan de mí.
Y encontré canciones que hablan de vos.
Estoy segura de que nunca escuchaste hablar del júbilo dorado.
Y así tan extraño es como te siento, lejano.
Como el agua despositada en los adoquines del Louvre.
Crema de estrellas.
Lluvia a media noche.
París.
Comprendí la intimidad de una carta.
Y lo hermoso que es ver a un poeta llorar.
Y aprendí que la poesía es la única verdad.
Y que la carretera es la vida.
Moviéndonos a la velocidad del sonido.
Solo unos pocos conocemos el Tiempo.
Encontré belleza en la locura.
Y en las palabras de rebeldes que murieron sin ver triunfar su revolución.
Aprendí que solo me mueve mi propio impulso.
Y que no existe la desilución.

Besos y sueños en formol.
Robert los usaría para alguna de sus extravagantes obras de arte.
Y yo sonreiría al verlo escapándose con el frasco entre sus manos.
Porque siempre supe que arte era lo único que obtendríamos de todo esto.

Escorpiano y de rulos impacientes, y de pasión incontenible.
Pintó el cielo que vio surgir tu número maestro.
Ojalá lo puedas ver algún día.
Decir que sí, es la respuesta a todo.


Latente en esa dimensión aparte.

Hay todavía un plano en la realidad, en el que te escucho hablarme.


Y hay un único plano en el que el espiral de quebró.
En todos los demás, sigue girando infinitamente como un mandala de luz y música. 
Eterno y verdadero como la poesía.

23

Ese amor que hoy falta solo contrasta con el inmenso amor que desborda

The host in silence

Lying on my best friend's bed, crying uncontrollably by the weight of the things that fill my body. 
They are not sorrow tears but they certainly are for desperation. 
So many things inside me, willing to get out...
I feel so unable to return all that I feel with every book I read, every song I listen, every place I know, every person I meet. 
I've been filling my self up for a while now, and I'm starting to feel the weight of it. 
Am I even capable of letting something of it out? 
They have transformed inside me, but I don't know exactly into what. 
I feel heavy sometimes. 
So inspired, it hurts. 
So grateful for the art, it makes me break into tears.
I feel still, when I don't want to stop moving.

My best friend asks me why I cry like this. 
He looks at me, really trying to help. 
He seeks behind my watery eyes, and he asks again. 
I try with all my heart to explain him, but I understand that unfortunatly there's no way I could possibly turn this feeling into words. 
And I know that without the words, there's no way for him to understand.
This is someone who has known me for years. He even has my whole essence tattooed on his skin. 
He told me once he liked watching me taking pictures of everything. He says he knows I'm truly happy when I do that. He knows my heart. 
But not even him. I can't even ask him to understand me. 
I cry even harder. This feeling is not going away. I'm still heavy. 
My chest feels tight, and my skin is colder than usual. 
I try to feel pleasure, but I don't. 
Even though I know how beautiful these things are, pain is what comes from them. 
The pain of knowing my hands can't create. 
The pain of knowing my eyes don't see as far away as I would like them to see. 
The pain of knowing there are too many questions I will never answer. 
The pain of knowing how lonely we are in the world, as no one feels as we do.


So I think of you. 
And I know without a doubt, you're the only one who can touch the meaning of my tears.
If you were here, I would at least be able to breathe.


Now I do. 
Finally the air is slowly lifting me up.
For the only fact you are undeniably in my life.
You seek as I seek.
And I write in the language of my subconscious, probably for the last time of my master number, and I'm writing about you.
You've filled my year with your holy soul, and you've made it brighter.
I know you completely understand the intention of that "holy", and I know you're smiling right know.

We are the light.


I can't blink. I don't want to stop writing. I don't want to stop living. You know what I mean?



Un Hippie Feo y Cool

Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, Amor, es todo lo que encuentro en sus palabras. Las obscenas, las libres, las santas. Revolución hecha poesía. Con una flor de loto en la barba, y miles de ideas sinceras invadiendo su templo. Maravillosa la luz del atardecer que ilumina sus hojas recién escritas a través de la ventana. La calidez, la pared, la textura, la tinta, el día haciéndose tarde, los segundos imprevisibles que se avecinan, y que pasan como si fueran agua por sus años. Los libros leídos, su olor, su tiempo impregnado en las tapas cubiertas de polvo. Millones de sueños de flores, de asfalto, de budas poetas, y viajes por la ruta. El revelado de una foto, lento y mágico. Y el jazz del inconsciente, la locura aceptada, y amada, y sacudida. Los amigos muertos. Su legado, sus promesas, sus poemas. Amando al mundo que lo margina sin piedad. Que no entiende, que censura, que ignora. Que haya luz. Que haya honestidad. Que su voz se escuche en todo el mundo como música. Como el lenguaje universal que nos libera de todo lo que haga falta liberarnos. Que resuene el eco de sus lecturas en cada mantra. Él está ahora en la cuenta número 109 de mi japa mala, y en todas las vistas de todas mis ventanas. Ciegas como los ojos de Moloch. Está bailando en la tumba de Rimbaud y en los surcos de los discos de Patti, y estará sin duda en mi próxima primavera. Cuando llegue al fin al número primo perfecto y comprenda que fueron 365 días de reconciliación con un mundo que conozco hace tiempo, pero nunca vi tan claramente, como ahora de su mano. (De sus manos)
Ganó la guerra al silencio cobarde, a la negrura del vacío, una tarde de 1955 en que les reveló el increíble poder del alma a un montón de artistas y amigos.
Y lo afirmaron con los ojos. -Estamos todos en ésto- En este mundo cargado de arte y de luz. Vibrando en este sótano frío con cada despojo de su fuego. Tortura que se consume en palabras, y se hace cenizas, y recuerdo, e inspiración latente en cada oyente.
Caigo enternecida a esos ojos de niño detrás de gruesos lentes y largos años de borrar tristeza con su máquina de escribir. Es que es tan simple. Un poema a cambio de un golpe. Y así se purifica el universo.
Los intentos inútiles de quienes quisieron callar su voz, quedarán en el recuerdo sólo como escalones pisoteados. Parte del camino ondulado. Santos los ciegos e ignorantes que se interpusieron en su camino. Sin ellos el mundo seguiría igual de triste. Ausente Allen en las librerías, ausente en las mentes, ausente en la historia. Ausente en mi vida. Ausente en las fotos de Burroughs sacadas con su Kodak Retina. Ausente en el Hotel Beat, y en los libros que se venden ahora por Amazon. Ausente en el cine. Ausente en el inconsciente colectivo de los amantes de la poesía y del sexo y de París, Benares, Nueva York… Su huella está ahora en rincones sagrados del planeta, que lo vieron enamorarse innumerables veces de hombres que jamás le devolverían ese amor tan profundo. Que lo vieron esconderse de sus propios deseos hasta estallar en arte puro y sincero y poderoso. Golpeando contra todo y contra todos, abriendo un camino luminoso a su paso. Que lo vieron prometer que no sería él mismo sino algo más. Perder absolutamente todo, durante la pronunciación de esa promesa. Que lo vieron bailando a orillas del mar consciente de la música que provenía de las olas, y de los sabios que le rezaban a sus muertos. Que lo vieron inspirarse hasta las lágrimas con la locura de su propia madre hospitalizada, y con las llamas del infierno que invadían todos los días las calles, y las casas y las plazas; concurridas por homofóbicos, racistas, artistas, niños, locos, enfermos y vagabundos.
Afirmo con total convicción que me sostengo la pollera y me aventuro en ese infierno, y me entrego a la experiencia de ser iluminada por sus versos. No me importa que sea infierno; lo elijo ante la opción insípida de un cielo en paz, vacío de poesía beat.
¿Cuándo alcanzaré la capacidad de estar desnuda en mi cama sin ninguna identidad más que mis propios pensamientos? Yo no soy solo yo, sino miles de cosas más.
Lápiz y papel a mano para no enmudecer. Escuchar el silencio que llenamos con cada respiración. Cada segundo que pasa creamos algo de la nada. El vacío ya no existe. La voz es aullido. Ya no hay manera de negar la sobrenatural extra brillante inteligente bondad del alma.

Unskilled

In the middle of the night
I lie in the silence of unfound words.
As the poetry in my head moves with ease,
but it does not even touch my fingers.
I get up and start to write, helplessly.
I only notice the ligh on my legs, that warms my skin while I blame the winter for its dryness,
my turntable, so still in the darkness of the livingroom,
my records, my books, the unlit candles,
the lights from the sleeping city outside my balcony,
but no trace of the poetry that kept me awake.
Only the memory of a friend of her.
His eyes behind thick glasses and a shy smile.
His conclution: "Poetry is that time of night, lying in bed, thinking what you really think, making the private world public, that's what the poet does."
I was thinking what I really think.
I still don't know how to make it public.
I'll keep on trying.



Como si fuera ayer

Suspendida en la libertad. Como agua densa donde no peso absolutamente nada.
Como esa tarde en que miraba por la ventanilla del avión. Realmente no distinguía entre el mar y las nubes. Intenté, pero no pude. El cielo era agua. Daba igual. Yo, flotaba.
Todavía inconsciente de la cantidad de revelaciones que iban a ocurrir en los siguientes días.
Del arte que se iba a cruzar en mi camino, que se iba a meter en mi piel, que me iba a cambiar para siempre.
Ahora vagando en el recuerdo, sigo flotando, hacia adelante.
Con miles de fragmentos que embellecieron mi camino, con ideas en mi cadera, un rayo en la rodilla, y la inspiración como combustible inagotable.
Amo los años que tengo detrás, y todos los que están adelante.
Ojalá mi vida tenga tanta poesía como la que ella pudo resumir en un solo libro.
Quiero que me duelan los pies de tanto bailar.
Quiero que mis ojos se llenen de brillantina.
Un ala en el viaje azul. Fue hermoso. Que sea hermoso.

Heroína de mi sueño

Volvíamos juntas a sus 20 años, en una casa con ventanas amplias, con maderitas blancas, y un día hermoso afuera. Ahora, en mi lucidez, asumo que era la casa de sus padres, pero pudo haber sido cualquier otro lugar, en cualquier otro tiempo.
Tenía pestañas de caballo y el pelo pajoso y despeinado.
Y una sonrisa que no se le borraba de la cara con nada.
No quería dar detalles del guión que está escribiendo para la película de su vida.
Pero charlábamos. No recuerdo nada, pero charlábamos de todo.
Y nos reíamos.
Y yo trataba de contener las lágrimas, pero no podía.
Lloraba. Y lloraba cuando me desperté.
Y traté de volver a dormirme, de volver a esa casa.
Traté de memorizar sus pestañas, tan extrañas, tan largas, tan negras.
Sabía que no iba a volver a dormirme aunque lo intentara.
Son esas cosas que uno quiere demasiado, y por eso nunca pasan...
Me di cuenta que los años no habían pasado en su mirada, pero sí en su pelo y en sus palabras.
No habían pasado en sus manos, ni en su camisa blanca.
Era todavía una niña para mí.
Pero ya había logrado todo lo que la convirtió en mi heroína.
Una niña que charlaba conmigo en mi sueño.


Latente

La piel quemaba del frío. La tierra, húmeda. El día casi llegaba a su fin, pero ahí estábamos.
El Planetario estrenaba azul. El brillo en las miradas perdidas de todos, hablaba.
Triste el aire caliente que salía de sus voces. Triste la guitarra que extrañaba (y extraña) su ritmo.
No podía soltar tu mano.Tantas veces te vi sonreír de perfil, y esta vez veía en tus labios un dolor disimulado. Inexplicable. "Puedo entender lo que sentís, y a la vez, tampoco tengo la forma de explicarlo" decía la fuerza con la que mantuve tu mano apretada. No podía hablarte.

El silencio se rompía en canciones improvisadas.
Respiramos por un rato, tan lindas intenciones, que no hay otro lugar en el universo al que quisiera pertenecer más que a este.
Un día más. Un día más.
El arte es lo que hace de este mundo un lugar tan hermoso.
Es el puente entre nuestras voces.

Que este dolor sea fuente de inolvidables canciones.
La invencible memoria está de nuestro lado.
La esperara no nos agotará jamás.
Este lugar ya nunca será el mismo después de tu existencia.
Nos cambiaste con tu magia.

Chispas de oscuridad
No es tan importante
Se que dios es bipolar
Cambiara como el mar lo que siento
(Cada vez mas fuerte…)

Voy pisando fósiles, no me dejaran caer
un mundo microscópico me sostiene de los pies
Naves como nubes cambian de velocidad
Mis pupilas dilatando otra noche mas…
Mas azul es la luz
Si me alejo
Fuerza natural

El agujero de la memoria

Esquivar la mirada curiosa. La música que huye de la cárcel, mi piel, rozando las cuerdas de tu guitarra. La luz, aguda, que penetra en mis ojos cuando menos la espero. Desconcertante el sonido que me aturde cuando estás cerca. Los siento en las puntas de mis pies porque quieren correr. El pelo se enreda. La piel se enrojece. Arde la frente, y la nuca, y la yema de los dedos. El vacío se extiende alrededor mío como si fuera líquido y espeso, y ridículamente quieto. Tiempo detenido entre el silencio y el ruido extremo de una canción eterna y rebelde. Fronteras violadas. Magia desmesurada. Quiero quedarme por siempre en la nada.
La fuerza descontrolada contenida en mis rodillas que me empujan hacia adelante, sostiene el peso de todo lo que ya fue.
La esperanza de volver a sentir, de la pasión que murió ahogada en el agua clara, de la ambigüedad en la mirada, mientras decimos adiós y damos una nueva oportunidad. Ciegos y estúpidos, y jóvenes, nosotros. Que amamos sin saber amar. Que odiamos sin saber perdonar.
Volvimos de un sueño hermoso con las manos vacías, limpias; oliendo a chocolate y limón. Frío que duele en la panza. Recuerdos que nos hablan a solas. La vuelta al mundo en tan solo unas horas. Tu voz del otro lado del teléfono. Tan desconocida, y sabia, y ajena a mi mundo, y anfitriona.
Te odié tan de golpe.
Afuera, en las montañas, ya no queda nada. Ni en nuestra casa, ni en la vereda, ni en las ruedas de tu auto, ni en las hojas de tus plantas, ni en los marcos de mis cuadros, ni en todos mis regalos.
Ni en el mar que nos guardamos.
No es tu piel la que me llama a escribir. Sabés bien de mis letras, mis ideas, mis delirios. Los odiaste siempre. Y yo te soñé tantas veces leyendo mis libros de tapa dura, y escuchándome cantar, y preparándome un café, y besándome la frente.
Bailando en la arena, borro las huellas de todos los sueños que no fueron y que pasaron por mis dedos extrayendo sangre y sudor y lágrimas de inspiración absoluta.
El arte del tiempo. El arte, todo.
Me desprendo. Me vacío para llenarme.
Piso fuerte en la madera, y en las calles grises de cemento descuidado, y en el pasto seco de la plaza en que crecí, y en la vereda de tu casa - [mi casa]
Soy libre. Sonrío ahora porque lo sé.
No te escondas de mi juicio apresurado, ni de mi observación, ni de mis disparos irresponsables. Pero aunque lo hagas, soy libre de correr atrás tuyo y robarte el alma en un segundo.
Tanto amor en un fotón. Tanta luz, tanto espacio, tanto tiempo.
Cada minuto de mi vida voy a estar buscándote. Sos tan azul.
Me duele tanto tu dulzura, y tu quietud. Me envuelve en un manto fibroso y brillante.

Puente

Los surcos de mis discos siempre albergarán una parte de memoria tuya. A la distancia te escucho en el vibrar de la púa. En la noción de mi despertar (algo tarde pero al fín) en un mundo mágico y tangible a la vez.
Tan puro fue lo que nos dimos que ahora flota en el espacio como el aire que respiro.
La piel en la piel no se borra
Ojalá sonrías hoy.

24 horas

A todos los actos ajenos que me inspiraron. A todas las canciones que cambiaron el mundo, a todos los aullidos que rompieron barreras, a todas las voces que se alzaron veloces contra el tiempo y la historia.
A quienes se colgaron de la rueda y no se quejaron de los malos tiempos. A quienes supieron reconocer el vaivén del éxito y quienes encontraron genios en los rostros desesperados de algunos soñadores por los que nadie dio un centavo.
A todas las palabras que ya nos dijimos y al miedo de las que nunca podremos pronunciar. Que son tan valiosos como las mismas palabras que se perdieron en el desuso cobarde del momento que dejamos pasar. A todos los sabores que aprendimos a recrear con la magia del lenguaje.
A todos ellos, regalo los pocos efectos que se desprendan de mis decisiones acertadas. Mi valioso karma. Mi después en blanco.
Firmo con sangre que es sólo por arte,
que me encierro a escribir mi falta de sueño, y de tiempo por delante.
No tengo razones, solo me mueve el infinito que hay dentro de mi cabeza, producto de imágenes tan poco mías que asusta recordarlas con tanto amor.
Esas calles. Cuando estuve ahí, ya había estado antes.
La misma música que hoy suena en cada paso que doy para poder volver.
Protejo en papel, los surcos que guardan su genialidad. Los limpio, los beso, los leo. Y vuelvo a caer en el lago. Vuelvo a volar con los pies descalzos de su mano. Vuelvo a encontrar un libro en el estante menos pensado. Vuelvo a mirar las nubes desde arriba.
Pronto las palabras dejan de aparecer, los párpados pesan, y el tiempo corrió demasiado.
Nunca podría estar menos estática que ahora. Que algunas de sus palabras me señalan el camino.
Para moverme con soltura. Para olvidarme de la ola.

Your Silent Face

It's never been quite the same
No hearing or breathing
No movement, no colors
Just silence


New Order -

*

Se tambalean las letras por los adoquines bajo las ruedas, pero no voy a parar de leer aunque implique un terrible dolor de cabeza...
No puedo evitar ni esconder el deseo de abrirme completamente y vaciarme en palabras.
Algo se enciende. Se quema, se consume, se transforma, y existe.
Las luces de la calle, desenfocadas y movidas y brillantes.
El caos de la luz y el tiempo cuando no están en equilibrio.
Fotos que no serán a menos que vuelva a hoy algún día...
Abrirme completamente, y detener el tiempo, y saltar al vacío sin miedo, palpar la libertad y viajar a esa lluvia, cortina de luces que me invita a quedarme para siempre.
Arco iris en mis pestañas. Los pies fríos y el olor a viento.
El vapor cura todas las heridas del invierno.
Y la poesía. La poesía cura todo.

pero No alcanza. No alcanza la fuerza.
Mi voz mortal y efímera.

Old Man River

"It’s got a few meanings, they all have many meanings, and I usually get tattoos when I need to be reminded of something but the answer I’ll give you (laughs) is that it has nothing to do with the song, I just felt there was something eternal about the phrase and I feel that I’m at a stage in my life now where life is just about to really speed up and flash by and so I feel like I am on old man river paddling on a little row boat. That’s my answer for today (laughs)."

-Heath

El día en que supuestamente el hombre pisó la luna...

Inevitablemente pony

Misil

Tu voz. No la que surge de tu garganta, sino de tus venas, y tus dedos, y tus años de trabajo forzado.
Tu voz verdadera. Metálica, dulce y seductora. Vertiginosa. Quebrada por el pánico de perderlo todo en un minuto. Quebrada aún más por el placer de conocer el lenguaje universal como pocos. Con el alma, la sangre, los huesos, y todos los órganos de todos tus cuerpos, de todas tus vidas, de todas las eras doradas.
Tu voz encierra el tiempo. Eternidad. Alquimista, convertís tus miradas de odio en música para amar.

Sería capaz de morir por esa eternidad que me desarma hasta odiarme a mí misma. Tan irresponsable. Rendirme a tus acordes sería elegir concientemente la ceguera. Dejas de ver por elección propia. Necia.
Amé ese vértigo por 894 días. La oscuridad rodeándome la piel. Sosteniéndome sobre la superficie de agua tibia y densa. Por un beso tuyo dejé de ver.
Luz. Ahora que no estás. Ahora que no estoy ahí. Veo.
Tu voz. Dolor que extrañan mis cicatrices. A veces quieren volver a abrirse.

rutina

--He escrito toda mi vida, es parte de cómo vivo.
--¿Crear algo a diario?
-- cada día tomo una foto o trabajo en un poema-
--De niña no había nada tan importante y bello para mí como un libro.
--Todos tenemos un don; el resto es disciplina y trabajo. Yo trabajo muy duro en aspectos técnicos porque ahí no estoy dotada. No puedo afinar una guitarra. De joven pensaba que el arte era el nivel más alto y soy feliz de que ese fuera el don que recibí
--Siempre hay gente interesante pero hay periodos en que ciertos individuos hacen las cosas más interesantes- Tuvimos nuestro renacimiento: Hendrix, Morrison, Joplin, Dylan, los Beatles, Neil Young- Robert y yo no teníamos teléfono, ni fax, ni televisión, ni radio- Teníamos un tocadiscos. 
-- Estar vivo es difícil pero bello. Cuando pienso en Robert, que realmente quería vivir- Cada día pienso que soy afortunada por estar aquí.

Convulsiva

Las lágrimas en mis ojos refractan las palabras cada vez que intento leer su luz, su magia.
Arco iris húmedo y espeso que me aplasta.
Estática en este presente del que no me quiero salvar.
Me dejo aplastar.
Prefiero recordar en prosa y vivir en libertad.
Gracias heroína azul.
Por tu rayo que tiembla del frío de este invierno que es más cálido que enero en el sur del mundo.
Gracias por los viajes en silencio, del ruido que mece mis paseos astrales por el París que fotografiaste en blanco y negro instantáneo.
Nunca hubiera aprendido a volar si no hubiera sido de tu mano.

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