Pequeña
Una chica no puede pensar sin sentir
vivir sin soñar
por primera vez no tiene nada que ver con vos
nada
solo la brisa en los tobillos
que regala la certeza de estar moviéndote
andando
en linea recta hacia tu propia meta
jugar sin parar
coleccionar pensamientos
incesables
momentos
la cabeza no para
pero todas las veces que no estás en ella
son libertades fugaces que iluminan la vereda
el viento
y la música lo envuelven todo
las horas contadas en horas dormidas
en poemas olvidados por la piel
la tranquilidad es movimiento
azul mentiroso que se enciende en colores vibrantes
no quiero nada que sea calma
en realidad
no quiero dormir nunca más
nunca más
le viste bailar en la arena
a ella que brilla sola
que cuenta baldosas
que escucha conversaciones ajenas
que le sonríe a los chicos en el tren
que solo es feliz al crear
que con las manos de la nada saca un sol
que te deja mensajes bajo la almohada
que te saca una foto mientras dormís
que se mira al espejo y llora
que tiene tantos secretos que se ahoga
que inventa historias
que cierra los ojos
que abre los ojos.
lunes, mayo 06, 2013 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
Con vos hasta el fin del mundo
Nunca cierres los ojos al despertar en un caleidoscopio de dudas. Si fueras libre saltarías al vacío, sin preguntas, sin cosquillas. En los dedos de las manos viven los mayores deseos, pero cuando muere el horizonte, no hay mar que te calme la sed. Los niños revueltos y el caos, que desparramó color por todas las paredes. La risa a carcajadas espanta al más ingenuo, pero los sabios no escuchan, callaron el sonido con la mente y caminan a paso lento por las ruinas de la ciudad. Bailemos en la oscuridad que queda poco tiempo. No crees que vamos a tocar la eternidad en unos pocos segundos? El no creer es negar. La magia del final va a explotar en rocas brillantes y vos todavía no lo crees? Es gracioso. Espero quieta en silencio casi sin respirar. Otra palabra, otra más.
Y al final, solo te amo hasta limitarme a sonreír y escribirlo mil veces. Porque todo es más simple cuando te dejas llevar.
Más simple y más hermoso.
lunes, enero 21, 2013 | Etiquetas: Cartas a un conocido, Cartas a un extraño, Cosas que escribo, sobre momentos que podrían haber pasado | 0 Comments
El agujero de la memoria
Esquivar la mirada curiosa. La música que huye de la cárcel, mi piel, rozando las cuerdas de tu guitarra. La luz, aguda, que penetra en mis ojos cuando menos la espero. Desconcertante el sonido que me aturde cuando estás cerca. Los siento en las puntas de mis pies porque quieren correr. El pelo se enreda. La piel se enrojece. Arde la frente, y la nuca, y la yema de los dedos. El vacío se extiende alrededor mío como si fuera líquido y espeso, y ridículamente quieto. Tiempo detenido entre el silencio y el ruido extremo de una canción eterna y rebelde. Fronteras violadas. Magia desmesurada. Quiero quedarme por siempre en la nada.
La fuerza descontrolada contenida en mis rodillas que me empujan hacia adelante, sostiene el peso de todo lo que ya fue.
La esperanza de volver a sentir, de la pasión que murió ahogada en el agua clara, de la ambigüedad en la mirada, mientras decimos adiós y damos una nueva oportunidad. Ciegos y estúpidos, y jóvenes, nosotros. Que amamos sin saber amar. Que odiamos sin saber perdonar.
Volvimos de un sueño hermoso con las manos vacías, limpias; oliendo a chocolate y limón. Frío que duele en la panza. Recuerdos que nos hablan a solas. La vuelta al mundo en tan solo unas horas. Tu voz del otro lado del teléfono. Tan desconocida, y sabia, y ajena a mi mundo, y anfitriona.
Te odié tan de golpe.
Afuera, en las montañas, ya no queda nada. Ni en nuestra casa, ni en la vereda, ni en las ruedas de tu auto, ni en las hojas de tus plantas, ni en los marcos de mis cuadros, ni en todos mis regalos.
Ni en el mar que nos guardamos.
No es tu piel la que me llama a escribir. Sabés bien de mis letras, mis ideas, mis delirios. Los odiaste siempre. Y yo te soñé tantas veces leyendo mis libros de tapa dura, y escuchándome cantar, y preparándome un café, y besándome la frente.
Bailando en la arena, borro las huellas de todos los sueños que no fueron y que pasaron por mis dedos extrayendo sangre y sudor y lágrimas de inspiración absoluta.
El arte del tiempo. El arte, todo.
Me desprendo. Me vacío para llenarme.
Piso fuerte en la madera, y en las calles grises de cemento descuidado, y en el pasto seco de la plaza en que crecí, y en la vereda de tu casa - [mi casa]
Soy libre. Sonrío ahora porque lo sé.
No te escondas de mi juicio apresurado, ni de mi observación, ni de mis disparos irresponsables. Pero aunque lo hagas, soy libre de correr atrás tuyo y robarte el alma en un segundo.
Tanto amor en un fotón. Tanta luz, tanto espacio, tanto tiempo.
Cada minuto de mi vida voy a estar buscándote. Sos tan azul.
Me duele tanto tu dulzura, y tu quietud. Me envuelve en un manto fibroso y brillante.
miércoles, agosto 10, 2011 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
con tu presencia
la habitación se llena de envidia
los vidrios gritan
se quiebran
estallan
gritas, te quebras, estallas
no me frenes
ni lo intentes
martes, octubre 19, 2010 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
Estos días...
Se que amabas tu vida, y tenías sueños por delante. Ninguna palabra podrá borrar el gigante amor que te tuve. Nadie podrá arruinar la hermosa imagen de tu sonrisa en lo más fondo de mi mente. La paz que encontré en tus ojos cuando te ví por primera vez. Quise volver a enamorarme ese día.
Te amo. Igual que Evey.
Quisiera besarte.
En mi recuerdo estas vivo, tanto como una idea. Tan invensible como una idea.
No habrías de arrepentirte de nada.
Donde sea que estes. Deseo que tengas rosas, y mucho arte.
Andy Warhol no debía morir. Y vos tampoco. Y yo tampoco.
fuck I miss you
domingo, octubre 17, 2010 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
Blueberry II
sábado, marzo 27, 2010 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 1 Comments
fucK yoU
Look at me you mother fucker crazy bitch
Say something
jueves, noviembre 26, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Corto y Consiso, Cosas que escribo | 0 Comments
Por Sufrir Por Amor
Rendida en el suelo con un cansancio pesado sobre la piel,
Escucho la vejez de esta mañana tan amarga.
Quisiera que fuera ayer.
Quisiera que fuera un poco más dulce.
Es lenta y arrugada,
Es sincera y despechada.
Pobre la mañana –triste-
Canta un sol de luces verdes.
Brilla un cable que atraviesa la terraza.
Solo el viento con su pena
Sola el agua, reseca y escasa.
Drogada de un dolor insoportable,
Me burlo de esta estúpida mañana
En que te fuiste
Gotea mi frente las lágrimas de un beso que no dijo adiós.
El café se enfría en la mesada.
El árbol de al lado perfuma la casa deshabitada.
Nunca cortaste ese maldito árbol.
Te odio.
Volvé.
viernes, noviembre 13, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo, sobre momentos que podrían haber pasado | 0 Comments
Let's find some beautiful place to get lost
jueves, julio 23, 2009 | Etiquetas: Arte de Otros, Cartas a un extraño | 0 Comments
Perdón
Dame una oportunidad para enmendar todos mis errores. No es por un pasaje al cielo, sino por tu inmenso amor. No es por librarme de culpas, sino por tu confianza.
viernes, julio 10, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Corto y Consiso, Cosas que escribo | 0 Comments
Idiota
El sol ilumina cada mañana como un conteo de que se acerca el momento.
Te avisa que el tiempo pasa, y que desperdiciaste el día que se terminó entre tus sueños.
De pronto contaste tus ahorros, y notaste que no hay nada.
De pronto volviste a imaginarte donde querías estar ese día,
años atrás planeabas lo lejano de tu futuro soleado.
El sol se burla de tu ingenuidad.
Y de tu manera de ver el tiempo a lo lejos.
Es que está tan cerca.
No lo ves?
miércoles, julio 01, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño | 0 Comments
un nuevo HOY
Un amigo poeta me inspira a sorprenderme.
La misma sorpresa que un niño perdido invoca al escuchar una canción de su banda preferida.
Vuelven las metáforas a mi boca
a mis dedos.
Bailo en círculos bajos luces de colores, y escucho otra vez esa melodía tan conocida. Sorpresa de un ritual rutinario y eficaz, que hace feliz mis noches, y musicaliza mis fines de semana.
Bailo en círculos al ritmo de los tambores, y el mar de fondo que se infiltra en las ultimas horas de oficina.
Huelo a cereza en los labios, y recuerdo lo salados que fueron tus besos ayer.
Escribo cartas a desconocidos, y etiqueto las entradas como si alguien fuera a necesitar claridad en la navegación de mis memorias.
Pero hoy no es un día como cualquiera de los que se parecen a hoy.
Hoy, rodeada de poesía, despierto de un lapso de tiempo estático, donde el cansancio alargó los segundos para transformarlos en vidas vacías.
Hoy esos segundos vuelven en imágenes en papel, en disparos en medio formato, en fotones.
Gracias
a vos
que hoy desgarro mis ganas de penetrar pupilas con historias en color
que hoy despierto cada día y anoto una idea.
que hoy me enamoro de una mirada, y de todas las siguientes, y de todas las demás.
que hoy escribo sin barreras, que no entiendo nisiquiera yo, que entendemos todos
todos los que realmente "somos"
jueves, junio 11, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
Un Plan a Punto de Concluirse
Esperame a la vuelta del videoclub. A las 13hs. voy a estar ahí con mi bolso amarillo para irnos juntos en el tren. No le cuentes a nadie nuestro hermoso secreto. Que sea fugaz nuestra vida acá, no pertenecemos a un pequeño pueblo de soñadores.
No quiero recordar la próxima semana mi nombre verdadero. Quiero borrarlo del tiempo y de estas calles. Quiero borrarme de estos años cautivos.
Nos van a buscar por unos meses, ya se. Pero ciertas personas se van a acordar de nuestra revolución. Lo van a entender. Ellos pueden desparramar por el aire las explicaciones que nosotros nos vamos a llevar a cuestas. Pero a quien le importa.. esa era la idea no? no mirar más para atrás?
Bueno... no dudemos otra vez... Acordate la esquina de la fuga. Y llegá puntal.
Hay que pensar cómo nos vamos a llamar a partir de mañana. Se me ocurrieron varias ideas, pero quiero consultarlas con vos, antes de empezar a llamarte Bob...
Estoy emocionada... nunca hice algo así...
No te olvides de tu guitarra, (aunque no creo que haga falta decirlo) y el trípode berreta que tenés tirado en tu casa hace años... es más liviano que el mío, me viene muy bien.
Yo llevo el mate que me regalaste, asique no traigas otro, con ese nos alcanza... pero fijate si conseguis un termo, si me llevo el de mi casa es muy sospechoso.
Tengo que hacer un par de cosas asique te voy dejando, todavia tengo que guardar varias cartas en sus respectivos sobres, y esconder las llaves del baúl.
Nos vemos. Ya falta poco...
Te amo
miércoles, junio 03, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo, sobre momentos que podrían haber pasado | 0 Comments
Oscura piel
No lloré porque te olvidaste de mi,
solo dibujé espacios vacíos en mi memoria anhelante.
No te busque entre los árboles porque sí.
Solo baile en silencio para dejar que te fueras.
Fuimos juntos a lo más alto del muro
y saltamos de la mano descalzos.
Caímos al suelo cubierto de polvo
Y sin mirar atrás nos separamos.
Fuiste el amor de mi vida en ese bosque incompleto.
Fuiste quien me salvo de mis años, en ese mar revuelto.
Te entrego mis palabras de historias
y sin regalarte nada más,
Me olvido de tu rostro asustado,
por el pánico que te dio mi sinceridad.
Me abrazaste en forma de reencuentro,
estábamos callados sentados en la arena,
Luego nos dijimos adiós con los ojos
Como cuando no quisimos vernos más.
Rompí la foto que te hacía eterno.
Borre los mensajes que habías escrito en mi piel.
Guardé bajo llave tus deseos,
para no cumplirlos jamás.
Eliminé tus sabores de mis labios
y sellé mi silencio en un par de besos extraños.
Miles de besos no alcanzaron.
Pero al fin, algún día, podré realmente dejarte ir.
Me engaño en versos que inundan mi intención en afirmaciones engañosas.
Pues nunca nada muere
Ni un amor, ni un beso, ni el odio a la pasión que te tuve.
martes, mayo 19, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, sobre momentos que podrían haber pasado | 0 Comments
Surrealismo II
Una luz en el agua me dice cuantos años se fueron en el día de ayer.
Basta con un beso para esquivar las palabras que confunden.
Y es esta habitación el tiempo que elimina nuestras costumbres.
Sentada en el regazo de la montaña pensando en la nada,
Baja un río punteado celeste cielo y abraza tu mirada.
Luego bailamos de manera desquiciada en un mundo de pavadas.
Pero siempre volvemos a los mismos cuentos de hadas.
Es hoy que lloro su ausencia y me quedo tomándolo en serio.
Solo espero que su expresión macabra gane ese premio.
Explosión de oscuridad colgada en la pared.
Me habla de canciones que solo miles de generaciones supieron ver.
Pinceladas marcadas en óleos tridimensionales buscan escapar de su propia luz.
Pero toda esta oleada de artistas las secuestran con el poder de su juventud.
Basta una palabra pero no quiero olvidarte.
Buscamos en los árboles el recuerdo que ayer no se esfumó.
Y nunca vi así de lejos la complicidad de tu arte.
Pero cuando estamos juntos las nubes afirman que nada cambió.
Transversales al cielo y cómodamente en el verde durmiendo.
Almorzamos viendo pasar el tiempo, cuando y donde vivimos siempre juntos.
Y cuando todo parece pasar estamos extrañamente mintiendo.
De pisos de distancia al suelo pero nunca en el mismo punto.
Volví nada cambiada de un viaje de 15 días dentro de un remolino de hielo.
Porque la relatividad bajo la luz negra de una foto ahuyenta y no siempre.
Volvamos una vez en línea recta a descubrir el fondo del cielo.
Con la sonrisa de costado pegada en tu boca escondiéndose con un beso en mi vientre.
jueves, febrero 19, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
no quedarme aquí
Con la luz que me ciega voy a hacer algo... Esto no puede quedar así..
Con las ganas de hablar voy a hacer algo. Te voy a decir lo que sos para mí.
Lo voy a decir con luz, y con disparos.
Lo voy a decir con los ojos, y con las manos.
Voy a hacer que tiemblen tus rodillas. Voy a hacer que caigas al suelo.
miércoles, enero 28, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
Surrealismo
Lo esponjoso de tus besos me remite a una tarde de verano en el espacio. Como cuando éramos chicos y saltábamos de esa terraza de ladrillos anaranjados y corríamos por el bosque, robando frambuesas. Mi mente se dispersa en una ola de mar liviano que acaricia mis inviernos mentales que me alcanzan a tu casa y me abriga tu chocolate.
Sed de un amor vampiro, cuando nada es igual que antes, tan distinto a todo, tan parecido a ellos.
Extraño su mano cálida y de años sabios que acompañaron mi nacer, e incluso mis 20 años.
Las vueltas que da el anillo azul sobre la mesa. La carta que releo en el colectivo. La música que salva nuestro planeta. Dulce de leche en tu voz, y un café extrañamente acogedor, con compañía roquera y miles de confesiones.
El bosque esconde la piedra volcánica enterrada hace años, pero descubierta en nuestras mentes, que tan lejos duermen una de otra. El manto sagrado, la canción, la niñez.
Una letra que cuesta escribir, y aprender a los 3, que la amistad de a 6 es la mejor.
Con acento neoyorquino y acordes ridículos de una guitarra en un café.
Vuelo por el tiempo como el agua, bailando sobre una mesa con el control remoto en mi mano y un tatuaje en mi tobillo.
Grito fuerte, para sacarlo de adentro.
Le pego al piso, lo golpeo. Y me duermo.
El fuego me quema la mano, estaré convirtiéndome? Que mi ángel del presente me salve con un beso. Que succione el veneno.
Gris, escocés, y mi nombre. Los años que pasamos siendo 60 ya están enterrados dulcemente bajo una planta de flores blancas.
Garabatos en un cuaderno me traen el olor a esos lápices de colores que marcaron la pureza de una amistad traicionada. El sabor de una manzana que mata, el engaño de una mirada que encandila.
Ni yo lo sé. Tus preguntas escapan como la arena entre los dedos del ser más hermoso del mundo. Suena el teléfono y con su ternura desespera la espera de esta mañana.
Su manera de temblar le da paz a mis ansias, cuando en mis sueños conozco su voz en estado normal, y lo saludo con un beso en la mejilla.
La saturación de su suelo me hizo reír por momentos. Y la negrura de su cultura combinó sus colores para hacerme volver a mi tierra.
Plateadas mañanas que regalaron melodías armónicas con harmónicas. Miradas tentativas de años curiosos que desearon conocerme pero en cambio optaron por ignorarme.
Al atardecer me busca un rato, cerca del río. El viento me empuja hacia tu cara y me sentís. Ahora. Por qué?
Recuerdo ese día en que conocí el arte. Anteojos oscuros, sonidos extraños, libros por todos lados. Aromas salvajes, y algunos no tanto. Empandas de queso y argentinidad al palo.
A mi lado el hombre que fuiste cuando eras niño. Siempre ahí. Todo lo que aprendiste.
El tiempo se mezcla en las letras aburridas de una empleada. Y decora un espacio vacío.
Cultivamos preguntas y nos olvidamos de darle razones. Nos creemos sabios y somos tan jóvenes.
Siguen los maestros que nos guían por la historia. Presentes en el camino que elegimos. No tanto. Pero las casualidades no existen. En cambio me empujan. Hacia adentro. Y yo hacia fuera. Con una foto. O un tatuaje.
Me veo un poco más fría. Frente al espejo, o en el reflejo del sol. Me veo en tu bandeja de plata. Del 1800.
Me corta la circulación. Pensarte me ahorca.
Voy a recuperar mi año pasado solo en una tarjeta. Voy a verte una vez más para recordar cuan lejos puedo estar de tu lado. Y el cielo traerá un color. El que me salve de mis recuerdos.
Cambio de estado. Del 10 al 5. O tal vez no tan específicamente. No lo sé aún. No lo sé todo. Invento tristezas, me encuentro en las mías, te salvo de ellas, y uso mi arma para congelarte en esa expresión tan tuya.
Nunca tuve tiempo para no pensar.
Nunca probé el oro de tu cuerpo.
Pasan las horas y el miedo es siempre el mismo. Las cosas no cambian. Nunca cambian.
Lo deseo igualmente. Lo deseo tanto.
Absorbo tu maldita energía, y me suicido. Porque así lo quise.
En cambio, me salva alguien que aparece de repente.
Un rojo potente aparece de la nada. En un segundo tiñe el viento. Se congela el universo, y el paseo lo damos solos, bajo un azul intenso.
No quieres venir conmigo y sentir mis huesos? Cambia alegremente la melodía de las palabras. Pide un deseo, y lo cumple ella misma. Por todo lo que alguna vez le prometió a su mejor amiga. Nunca sabrá que hacer con esas respuestas. Pero la sabiduría en su nombre la lleva devuelta a una Grecia antigua y teatral.
El sombrío callejón no la asusta. Ni siquiera ese idioma desconocido y esos ojos oscuros.
Un sorbo de agua, un bocado de pan. Un poco de aire. Y de nuevo a esperar.
Podrás leer mi mente algún día?
Tras la montaña están tus sueños. De volver a enseñar con la nieve en el bolsillo, y los 90 en el tiempo. Cuando creías que nada era posible, saltaste del asiento sorprendida por la luz de la luna que molestaba tus ojos. Y era posible... que fuera tan hermoso.
Dejó atrás ese desayuno asqueroso, y viajó con el naranja de esa luna a encontrar su hogar en otro lado. Lo encontró. En mil lugares más. Pero eran demasiado pocos. Luego decidió escribir una historia. Y me la contó de muchas maneras distintas.
Y había pasado tanto tiempo. Y tantas cosas. Que ni lo pude creer.
La acusé de mentirme. No podía ser así. No era racional. Se quedó sentada esperando en el andén.
Miré al cielo como quien busca el sentido. Cuando todo se apagó, todavia no era demsiado tarde. Besé su mano tibia de tantos años, y me escapé de la oscuridad.
martes, enero 20, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
Empiezo entendiendo
Sentarme a escribir y que se acomoden las ideas solas...
con la certeza de que no debo pensarlo demasiado, pero con la imagen de mi reflejo llorando por lo que quiero que llegue YA.
Espero durante años... empieza un año más de espera, pero con mucha más claridad.
Esta vez nadie se verá reflejado en mis códigos "solo para entendidos"
quien debería entenderlo probablemente no lo entenderá nunca...
Saber eso, es parte de esa claridad de la que hablo...
Necesito comprender la fórmula para dar sin recibir nada a cambio
Y durante los segundos en q creo conocer esa fórmula, nada podría hacerme sentir más tranquila.
Aspiro a sentirme así de manera constante.
Voy a amar(te) para siempre así, sin culpas ni reproches.
viernes, enero 02, 2009 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 0 Comments
Walking alone
-: I might be falling in love with you
-: WHAT?
-: yeah.. i´m sorry, i just saw "Love Actully" a couple of weeks ago, and it's christmas and all that... everybod's in love, and is such a beautiful movie, and it's summer, and... i'm sorry i thaught i had to tell you, i'm falling for you... I thaught about this many times before, i don't think i can handle it any more, you had to know... I know it's probably not the best way of telling you this, but it seems to me like it's the perfect time. Everybody's telling everybody that they love eachother, I wanted to be able to say it too.
viernes, diciembre 26, 2008 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 1 Comments
Cuando las luces se apagan
Quiero verte entrar por la ventana a mimarme, esque siento el cuerpo cansado...
Quiero que prepares frutillas con crema y duermas conmigo hasta que no exista más el tiempo.
Subí el volumen mientras suena Bob Dylan, asi no despierto nunca más.
Y dejemos el pote de dulce de leche al lado, por si nos dan ganas de descansar de dormir tanto.
viernes, noviembre 07, 2008 | Etiquetas: Cartas a un extraño, Cosas que escribo | 1 Comments
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